Césped Artificial o Natural

Ahora que, definitivamente, llega el “caloret” anunciado por cierta alcaldesa, llegan también los refrescos, los helados y el salir más a la calle y disfrutar más de las zonas verdes a nuestra disposición: jardines, parques y zonas comunes se llenan de personas de todas las edades que disfrutan del aire libre y del mayor número de horas de sol.

En estas zonas de exterior el césped es un elemento prácticamente omnipresente. A todos nos encanta sentir la suavidad y frescor del césped mientras tomamos el sol en la piscina o practicamos algún deporte. El césped aporta comodidad y bienestar, transmite frescura y es un elemento decorativo básico en nuestros jardines particulares, comunidades, parques y espacios deportivos.

¿Césped? Sin lugar a dudas sí, pero, ¿artifical o natural? ¿es siempre mejor el césped natural que el artificial? ¿es más cómodo el artificial que el natural? En este artículo analizaremos los pros y contras de los dos tipo de césped y veremos en qué caso cada uno se ajusta mejor a tus necesidades.

El césped natural es, sin lugar a dudas, la primera opción que acude a nuestra mente cuando nos imaginamos un espacio cubierto de manto verde. El césped natural tiene, entre otras ventajas, una mejor absorción de la polución y el ruido que el artificial, además de proporcionar una mayor sensación de bienestar por y de contacto con la naturaleza que, el césped artificial, por muy logrado que esté, no puede igualar.

Como contras, el césped natural requiere mantenimiento, y no sólo nos referimos a la tediosa tarea de cortarlo, sino a los riegos, plagas, abonos, calvas y uniformidad del color, una suma de incomodidades que dan más de un quebradero de cabeza (y de bolsillo) al encargado de mantenerlo.

Sin embargo, y volviendo a as ventajas, el césped natural será siempre “natural”. Es decir, siempre aportará mas frescura que el artificial, además de contribuir a regular los niveles bacterianos del suelo y de adaptarse a cualquier superficie, por muy irregular que sea.

El césped artificial suele ser la opción más solicitada cuando se trata de espacios deportivos, ya que evita las tareas típicas de jardinería: sembrar, segar, fumigar y fertilizar. Sin embargo, no pensemos que el césped artificial no requiere mantenimiento, ya que precisa de un lavado y peinado de las hebras prácticamente diario, además de desinfecciones periódicas. Además, no es la opción más recomendable en zonas muy cálidas como piscinas, ya que aporta mens frescura que el césped natural.

Como ventajas, no obstante, el césped artificial tiene siempre la medida ideal, a diferencia del natural, no “pica” cuando se ha cortado hace poco y, además, supone un importante ahorro de agua.

Volviendo a la pregunta, ¿césped natural o artificial? Pues, como todo en esta vida, depende…y… ¿de qué depende? Pues, contestando a la gallega, la elección del tipo de césped depende de una serie de factores como el tamaño del terreno a cubrir, la irregularidad del terreno, el presupuesto inicial y de mantenimiento, el uso que se va a dar al espacio y un largo etcétera de factores que habrá que analizar cuidadosamente para disfrutar del “caloret” sobre un suave manto verde.